BAJO EL MAR DE LA VILA
Este es un resumen crudo y emocionante de aquellas horas críticas que cambiaron la historia de Villajoyosa para siempre. Nos centramos en el episodio más intenso: la "Masacre de Diciembre", ocurrida entre el atardecer del día 10 y la mañana del 11 de diciembre de 1917.
La Noche de los Naufragios: Crónica de la "Masacre de Diciembre" (1917)
El Escenario: Era un invierno frío en Villajoyosa. España era neutral en la Primera Guerra Mundial, y la vida en el pueblo seguía su curso habitual, centrado en la pesca y el campo. Sin embargo, bajo la superficie tranquila del Mediterráneo, el submarino alemán U-64, comandado por el implacable Robert Moraht, acechaba en silencio. Moraht sabía que los barcos mercantes aliados navegaban pegados a la costa española buscando la seguridad de las aguas neutrales. Los estaba esperando.
Cronología del Terror (Aproximada)
La "noche" no fue solo oscuridad; fue un ciclo de casi 24 horas de caza incesante que comenzó al atardecer.
1. El primer golpe (Atardecer del 10 de diciembre, aprox. 17:00 - 18:30h) Mientras el sol empezaba a caer, se escuchó el primer estruendo seco en la bahía. El U-64 localizó al carguero estadounidense Owasco. Moraht no dudó y lanzó un torpedo que impactó en el buque.
Desde la orilla: Los vecinos vieron una columna de agua y humo. El pánico comenzó a extenderse. No era un accidente; la guerra había llegado.
2. La noche de fuego (Noche cerrada, aprox. 22:00 - 02:00h, madrugada del día 11) La oscuridad no trajo calma. El U-64 emergió como una bestia metálica. Para ahorrar costosos torpedos, Moraht ordenó usar el cañón de cubierta de 88mm.
El vapor noruego Crathorne fue el siguiente. Los vileros pudieron ver, con terror, los fogonazos del cañón alemán en la negrura del mar y cómo el barco mercante comenzaba a arder antes de hundirse.
Poco después, en medio del caos, el Minorca también fue alcanzado. La bahía de Villajoyosa estaba iluminada por el fuego de los barcos que se iban a pique.
3. El remate al amanecer (Mañana del 11 de diciembre, aprox. 06:00 - 08:30h) Con las primeras luces del día, cuando el pueblo apenas había dormido, el U-64 completó su macabra obra. Detectó al vapor británico D.A. Gordon. Fue perseguido y finalmente hundido, cerrando un ciclo de destrucción de cuatro barcos en apenas unas horas.
La Reacción de la Vila: Coraje frente al Acero
Lo que sucedió en la playa y el puerto de Villajoyosa esa noche es la verdadera historia inspiradora.
El caos en tierra: El pueblo entero se despertó con las primeras explosiones. Las campanas de la iglesia sonaron a rebato. La gente corría hacia la playa de Bol Nou y el puerto, viendo el horizonte arder. El miedo era palpable: ¿Bombardearían también el pueblo?
La decisión de los marineros: Mientras el submarino alemán aún estaba en la zona, visible a veces en la superficie, los pescadores vileros (y de la vecina El Campello) tomaron una decisión heroica.
Sin motor, a puro brazo: En esa época, la mayoría de las barcas de pesca (laúdes) no tenían motor. Los marineros salieron al mar oscuro a remo y vela, enfrentándose al frío de diciembre, al oleaje y al miedo a ser atacados por el submarino.
El rescate: Se adentraron en la zona de los hundimientos, guiándose por los gritos de auxilio y los restos en llamas. El agua estaba cubierta de aceite y escombros.
La humanidad: Los humildes pescadores recogieron a decenas de náufragos aterrorizados —americanos, noruegos, británicos— que estaban al límite de sus fuerzas. Los subieron a sus pequeñas barcas de madera y los llevaron a la orilla.
El día después: Al amanecer del día 11, las playas de Villajoyosa estaban llenas de restos de los naufragios y de marineros extranjeros empapados y en shock. El pueblo se volcó para darles mantas, comida caliente y refugio.
Esa noche, la Vila demostró que, incluso cuando la tecnología de guerra más avanzada traía la muerte a su puerta, el coraje humano de unos pescadores en barcas de madera podía ser más fuerte.
